En la Disco: Sodoma y Gomorra…

Monday, August 30, 2004 @ 4:43 am by DarK SouL

Viernes al fin, estuve todo el día ansioso porque llegara la noche. Cuando dieron las cinco de la tarde salí directo para Plaza Carolina a ver que trapos me compraba. Cuando entré al “Mall” noté que tenían una “venta de pasillo”, aunque no se porque me sorprendió, creo que eso lo hacen semanalmente porque siempre que voy tienen una…, en fin, estuve alrededor de una hora dando vueltas sin saber que rayos comprar, mi únicas opciones, o las que había visto hasta el momento era vestirme de caco, o vestirme extremadamente gay, creo que por eso era que había venta de pasillo, ¿a quien carajo se le ocurriría comprar semejante mierda?, aunque estaba en Carolina después de todo. Decidí entrar a Gap (y después me quejo de la ropa gay) y ví una camisa de vestir negra que caía justo con un mahón que tenía en casa, ¡PERFECTO!, me la mido y me quedó bastante bien, la camisa estaba sin arruga alguna, así que intento no estrujarla mucho para no tener que plancharla. Cuando procedo a pagarla la puta que me atendió le quitó el gancho agresivamente y la rastralló dentro de la bolsa como diciendo -“arranca pa’l carajo cabrón que quiero irme”-, la miro con una cara de pocos amigos aguantando los deseos de agarrarla por el pelo y estrellar su cara en el “counter”, respiré profundo y arranqué para mi casa.

Pretendía dormir aunque fuera una hora antes de salir al degenere, pero gracias al hermoso tráfico del área metro llegué a mi apartamento a eso de las siete y cuarto, en eso EL me llama, que había salido del trabajo y estaba camino a su casa, que en cuanto se bañara y cambiara me llamaba para que lo recogiera. Yo procedo a hacer lo mío y como en media hora más tarde ya estaba camino a su casa. Cuando llego ví una figura amenazante en la marquesina, era el padre, parece que estaba observando a ver con que degenerado estaba saliendo su puro y casto hijo (…). No sabíamos para donde ir, así que me trepe en el expreso con rumbo a Gaylandia, o sea, Condado. Decidimos ir a una barra Gay llamada Atlantic, llegamos al lugar y nos bajamos, no habíamos visto nuestros atuendos, pero una vez fuera del auto notamos una peculiar coincidencia, ¡PARECIAMOS DOS FUCKING MERENGUEROS!, las camisas eran negras y casi el mismo estilo, los mahones del mismo color, los zapatos negros y para completar los espejuelos TAMBIEN eran iguales, as gay as it gets, pero estuvo interesante. Después del pánico y risa iniciales decidimos entrar al local, yo estaba un poco nervioso a que esta era mi primera salida a un lugar Gay, no sabía que esperar. El ambiente allí estaba relax, no había mucho “freak” como yo pensaba, de hecho, me pareció que la mayor parte de los que estaban allí eran “bugarrones” (“straights” maricas) en busca de una comía de culo. Estuvimos allí alrededor de dos horas hablando mierda y tomando par de tragos. Al salir de allí fuimos a Wendy’s a meternos algo en el estomago y después de eso salimos para “La Catedral”, aunque un mejor nombre es Sodoma y Gomorra.

El me había pintado a Eros como una cosa barbárica, ya yo tenía un “mental picture” de gente teniendo sexo en cada esquina al son de la música. Al hacer la fila para entrar a la Disco estaba un poco nervioso, no sabía como reaccionar si alguien de la calle pasando en un carro me reconocía, en eso lo miré a EL, nos sonreímos y me olvidé de todo lo demás. Una vez adentro comenzamos a explorar el área, dimos par de vueltas por toda la discoteca y terminamos en la barra, compramos par de bebidas y seguimos andando. El ambiente no era nada diferente al de una discoteca “Straight”, bueno, lo único diferente es que había hombres sin camisa, pero por lo que he visto en televisión eso parece ser algo normal. La música comenzó a afectarme, ya estaba como el tipo de “In and Out” así que lo invite a la pista. El me dijo que guiara el camino (estaba extremadamente lleno), me agarró la mano para no perderse y eso lo sentí en todo mi cuerpo. Encontramos un huequito y allí nos acomodamos, yo me sentía algo raro pues era la primera vez que bailaba con un hombre, pero mire a mí alrededor y lo único que había eran hombres bailando con hombres así que pal carajo. Pegamos nuestros cuerpos y comenzamos a menearnos al ritmo de boom boom boom boom. Estaba algo nervioso y tenso así que comencé a reírme para aliviar la tensión, creo que el pensó que me estaba riendo de el así que dejé de hacerlo y comencé a disfrutar el momento pasándole las manos por la cintura y caderas, no quise llegar más allá por eso de que no pensara que yo era una puta barata(…). Nos cansamos de bailar y fuimos a comprar agua, en eso dieron un “show” de travestis, ¡OMFG!, que asco puñeta, por suerte nos perdimos la mitad del show porque nos fuimos a hacer fila para el baño, pero cuando regresamos lo que vi me dejó bruto y hasta me dieron deseos de volverme una draga. Había un gringo dándole LITERALMENTE pacas de dinero a la jodia maricona sin talento, ¡PUÑETA!, ¡este pendejo se viste de mujer, da tres pasitos de baile y se jarta de dinero mientras yo me tengo que joder ocho horas como un cabrón!, ¡maldito marica!, ufff, ya, me lo saque del sistema.

Después de eso nos sentamos en un mueble que había en el segundo piso, me volvieron a entrar los mismos deseos incontrolables de besarlo de la semana pasada, pero no me atreví, no sabía como iba a reaccionar así que solo me limité a hablar estupideces. Ya eran como las tres de la mañana así que le pregunte que si nos íbamos, lo noté con cara de cansado y yo tenía clase a las nueve de la mañana, así que decidimos cortar la velada. Lo deje en la casa y nos despedimos con un abrazo y beso. Fue un toquecito, pero me dejo deseando más. Llego a mi casa y me tiro en la cama, no sin antes poner la alarma para despertarme a las ocho y media. No pude dormir mucho pensando en lo bien que lo había pasado, a eso de las seis logro conciliar el sueño y en eso suena la alarma, ¡HOSTIA!, me baño y arranco para la universidad, mi cuerpo estuvo tres horas en ese salón, pero mi mente estaba en otro lugar, recordando, pensando en pajaritos preñao’s y viendo lucecitas de colores. Al terminar la clase me regreso a mi apartamento y me vuelvo a dormir. A eso de las ocho y media de la noche me levanto, ya casi era hora de volver a buscarlo para salir a la cojera así que me apresuré. Fuimos a comer algo y después arrancamos para la estación de radio, no sin antes dar una vuelta súper pendeja, cortesía mía, welcome to my world. Después de la estación nos fuimos para el lugar de hangueo. Varios de los que estaban allí me elogiaron por mi forma de escribir, sentí una mezcla de satisfacción y vergüenza, nunca me habían elogiado por algo que yo había escrito. Después comenzaron a indagar sobre nuestra “relación”, yo no sabía que responder, me sentí un poco incomodo, pero que carajos, todo es parte de la joda.

Al final de la noche lo vuelvo a dejar en su casa, el me preguntó que como me debía decir las buenas noches, me pasaron un sin número de formas por la cabeza pero mis cuerdas vocales no pudieron articular ninguna, en eso el me mira fijamente a los ojos y me pregunta que es lo que estoy esperando, me armé de valor y comencé a besar sus carnosos labios, era la primera vez que besaba a alguien así que lo mas probable hice un mal trabajo, pero el fue diplomático y no dijo nada. Una vez terminamos de despedirnos me dirigí hacia mi casa, estuve todo el camino pensando en sus labios, recordando su aliento y añorando la próxima vez que podamos encontrarnos…, va a ser una semana BIEN larga.