Creepy Dream…

Thursday, March 17, 2005 @ 10:38 am by -DS-

Anoche tuve un sueño de lo más extraño, soñé que un niño había entrado a una cueva y estaba perdido, y me enviaron a mí a buscarlo.  De momento me encuentro escalando una montaña, pero noté algo raro, yo era una masa de rocas, como Ben, el de los cuatro fantásticos.  En fin, cuando llego a la cima de la montaña veo un agujero diminuto, pensé entrar por ahí, pero no cabía, así que use mi armadura de rocas y comencé a abrir el agujero.  Una vez entro a la cueva noto que esta se veía bien habitable, tenía el suelo, techo y paredes en mármol, enchapados con oro, también había muchas antorchas iluminando la cueva haciendo la ambientación algo tenue, pero obscura.   Y ya tampoco tenía la armadura de piedras, estaba vestido casual, como cuando salgo para el cine.

De momento veo que hay bastantes personas ahí adentro y varios de ellos comienzan a atacarme, para este momento en el sueño yo estoy casi consciente de que estoy durmiendo, y como todo sueño lucido, o casi lucido me otorgué “poderes”.  Comienzo a conjurar un hechizo por cada persona que se me acerca violentamente y veo como estos se desvanecen cuando una luz azul y media brumosa los arropa.   Mientras se desvanecían se podía escuchar y ver su agonía, aparentemente el proceso les causaba dolor.  Lo extraño era que yo no controlaba el resultado de mi “encanto”, o hechizo, simplemente lo decía y veía el resultado. 

Continúo caminando por toda la cueva deshaciéndome de los que me atacaban y preguntando por el niño, hasta que doy con el, pero súbitamente todo cambió, ahora yo soy el niño y me encuentro frente a una persona algo tenebrosa y extraña.  Esta persona comienza a hablarme y me explicó que yo me encontraba en el infierno y que el era uno de los demonios que controlaban la entrada a este lugar, me preguntó las razones por las cuales yo estaba allí, no supe que responderle, en ese momento estaba petrificado.  El se acercó a mi oído y comenzó a susurrar algo, me dijo que lo repitiera, pero yo no me atrevía, el siguió insistiendo que repitiera la palabra mientras me la continuaba susurrando al oído, pero de momento me desperté.

Me quedé un rato en la cama mirando al techo y pensando en la palabra, pensé repetirla, o al menos escribirla para no olvidarla, pero tenía algo de reserva, miedo.  Ahora me arrepiento de no haberlo hecho, lo más probable era un mensaje que mi subconsciente quería que yo supiera, pero lamentablemente la olvidé.