Lo siento…

Monday, July 11, 2005 @ 10:56 am by -DS-

¿Por donde comenzar?…, no se, ya que lo que estoy a punto de escribir es un poco complicado.  ¿Complicado porque?, bueno, estoy tratando de describir la forma absurda en la que mi cerebro a veces funciona y la cual no puedo controlar. 

Algún día durante la semana pasada mi “Significant Other” me comentó que sus compañeros de trabajo lo habían invitado a un pasadía el sábado, mi reacción en ese momento fue la de ignorar el comentario y cambiar el tema rápidamente pues pensé que no era nada de importancia.  Pasan varios días y no se vuelve a tocar el tema hasta el viernes por la noche.  El pasa a buscarme y rápido nota que mi nivel de “jodeina” está sobre los niveles normales, pero “jodeina” en el buen sentido, rápido me acusó de haber comido chocolate, ¡blasfemo!.  Me recordó que ese día cumplíamos nueve meses, algo que me estuvo raro porque siempre soy yo el que se acuerda de nuestros “monthiversaries” pero esta vez se me pasó.  Pasan varios minutos y en algún momento en la conversación el vuelve a comentar el pasadía de el sábado diciéndome si no sabia si tenia que llevar algo para comer.  En ese momento todos los ánimos que yo tenia se fueron al suelo, no entiendo el porque yo puedo estar tan contento un momento, y una oración me cambia totalmente los ánimos en menos de un segundo.

Estuve el resto de la noche sin hablar mucho, solo para decir lo esencial, hasta que el se da cuenta de que algo esta mal conmigo y me pregunta que me pasa.  Cuando se da cuenta de que mi descontento es porque va a salir el sábado con sus compañeros de trabajo en vez de estar conmigo comienza a cuestionarme el porque de mi reacción, que el me había invitado pero que rechacé su invitación…, bueno, la rechacé por razones obvias no creo que el quisiera que yo estuviera apretándole las tetillas, mordiéndolo y besándolo frente a su jefa, ¿o si?.  En fin, estuvimos el resto de la noche sin interactuar mucho hasta el momento que el se tuvo que ir y nos dimos una seca despedida.

Al otro día me comienzo a poner más inquieto cuando dieron las 7:00PM y no había  sabido nada de el y lo único que pasó por mi mente fue, “Pues, si el no quiere compartir conmigo pal carajo con esta mierda busco quien quiera…” me metí a bañar me pimpie, me perfumé como una ramera barata y me fui a andar.  Como era muy temprano mi primera parada fue el cine de San Patricio.  Compré la taquilla, entré a la sala y me senté, de momento viendo los cortos se me olvida que estoy solo en el cine, miro hacia atrás esperando ver entrar a Czar por la puerta pero lo que entró fue un gordo barraco con sus 30 hijos…, mis ojos se comenzaron a nublar y sentía un taco enorme en mi garganta.  Por dentro me preguntaba que rayos me estaba pasando, ¿porque estaba reaccionando así?

¿Por qué reaccionar así?…, bueno, bien dentro de mi yo tenia la respuesta a esa pregunta, sentía ira, apatía y celos hacia sus compañeros de trabajo, ¿Por qué?, porque no entendía el porque si el ve a esas personas cinco días a la semana durante mas de ocho horas al día, el quería utilizar de nuestro tiempo como pareja para volver a estar con ellos.  Yo hubiera entendido que quisiera estar con su familia, o con amistades que hace tiempo no ve por estar conmigo, ¿pero compañeros de trabajo?.  Por esta razón sentí como si yo no importara, sentí como si yo fuera el único que le daba valor al tiempo que pasamos juntos, que de hecho ese tiempo para mí es sagrado e inviolable, excepto por lo que dije antes, familia y ciertas amistades.  Tenia un conflicto interno pues de alguna manera entendía que el quisiera llevar sus relaciones profesionales a un nivel más personal y entendía que estaba tomando solo un día, pero al mismo tiempo me molestaba que cogiera un día de nosotros para compartir con gente que ve todos los días, ya que nosotros a duras penas podemos compartir dos, o como mucho tres dias a la semana.

Tal vez el valora mucho a sus compañeros de trabajo, yo no, para que tengan una idea de lo mucho que me importan, el padre de mi supervisor se murió el Sábado y mi supervisor no va a venir durante toda esta semana, lo único que pasa por mi mente es “Que bueno que mi jefe no venga, voy a tener un respiro durante esta semana”.  ¿Frío?, tal vez,  pero no me interesa interactuar con ellos más de lo necesario y eso incluye que no me importe nada de sus vidas exceptuando su vida laboral, que es la que compartimos.  Entiendo que el es un individuo con actitudes diferentes a las mías pero aún así no podía evitar sentir rencor y desprecio.

Una hora después de haber comenzado la película el me llama y yo decido ignorar la llamada, me proponía a “castigarlo” con el “látigo del desprecio” no tan solo por esta noche, si no toda la semana.  Al salir del cine me propongo a ir para Sodoma y Gomorra pero en el camino me pongo a pensar, “Si en el cine me hice un manojo de nervios al creer que el entraría por la puerta, peor va a ser rondar la discoteca solo y ver las esquinas en las cuales nos estrujábamos cuando comenzamos a salir”, así que desistí de la idea y volví a mi apartamento tan pronto como pude.  Una vez allí me cambio la ropa y tiro el celular en una esquina para olvidarme de el.  Intenté hacer de todo para sacármelo de la mente, pero no pude así que par de horas más tarde me encuentro en mi cama marcando su número.  Tuvimos una larga conversación la cual no supe como pude manejarla pues tenia deseos de llorar como una nenita de 15 años, ¿porque mis emociones son tan fuertes?.  Pero no pude continuar con mi bicheria y con mi actitud de desprecio cuando escuche su voz entrecortarse al preguntarme si me podía pasar a ver mañana (domingo), en ese momento entendí que el no tan solo aprecia mi compañía si no que el está tan unido a mi sentimentalmente como yo a el, así que  no pude seguir manteniendo mi acto de insufrible y le pregunté que si podía pasar ahora, y pues, resolvimos todo.  Ahora me siento como un diota por sacar esto fuera de proporciones…, pero todavía sigo sintiendo recelo por sus compañeros de trabajo…